Servicios Jurídicos
solicitud de concurso voluntario
Concurso de Acreedores Voluntario
Servicio jurídico para la solicitud del concurso
El concurso de acreedores es el mecanismo legal que el ordenamiento jurídico pone a disposición de las empresas y los autónomos para poder afrontar una situación de insolvencia de forma estructurada y con protección jurídica.
Su acceso exige cumplir determinados requisitos y acreditar de forma sólida las causas que han llevado a la insolvencia. La ley obliga a solicitarlo en el plazo de 2 meses desde que esta se conoce o se debe conocer, por lo que el momento de actuación es determinante.
Nuestra función es construir un caso técnicamente consistente, basado en hechos y datos verificables, que permita justificar la situación ante el juzgado. Esto se articula mediante la presentación de una solicitud acompañada de una memoria económica y la documentación necesaria para que el concurso sea admitido a trámite y pueda así desplegar sus efectos.
En función de las circunstancias, el procedimiento puede tramitarse como concurso express o sin masa cuando no existe activo suficiente, o a través del procedimiento especial para microempresas cuando se cumplen los requisitos legales previstos.
Indicado para:
Empresas, Autónomos y tambien para particulares
Duración:
Entre 6 y 18 meses. .
Descripción del servicio
Asesoramiento legal y desarrollo de la solicitud teniendo en cuenta todos los escenarios que la empresa puede atravesar durante el estado de insolvencia, con dos objetivos o vías posibles: .
A) Para el cierre definitivo:
Para cerrar la empresa o cesar la actividad de forma ordenada, legal y segura, liquidando los bienes y activos para saldar las deudas total o parcialmente y quedar liberado de deudas de la sociedad y responsabilidad subsidiaria.
B) Continuar con la actividad
Mantener la actividad a través de una suspensión de pagos, paralización de ejecuciones (embargos); acuerdos de refinanciación con los acreedores o reestructuración parcial o total de la empresa.
Tras la evaluación el Abogado Concursal, define el marco de actuaciones, el calendario y la estrategia legal a seguir.
Esta solicitud es un paso crítico y decisivo en el proceso y de ella dependerá que se acepte la declaración del Concurso de Acreedores Voluntario.
Definición de la estrategia legal
Una estrategia bien definida es esencial para tener mayores opciones de que se declare el concurso de Acreedores Voluntario y también para alcanzar los objetivos una vez se haya declarado el concurso.
La elección debe basarse siempre sobre una evaluación tecnica rigurosa de la situación y también de los objetivos empresariales y personales por los cuales se solicita esta vía.
Elaboración del Estudio de Viabilidad
En caso necesario, la solicitud del Concurso de Acreedores Voluntariose ha de aportar un estudio de viabilidad financiera que evaluará y justificará ante el juzgado la capacidad del solicitante para cumplir con las obligaciones del plan de reestructuración. Esto incluirá necesarimente proyecciones financieras y análisis de flujo de efectivo y planes de marketing entre otros.
Mediación con Acreedores
Nuestros abogados concursales se encargarán de notificar a los acreedores de la nueva situación para proponerles alternativas y soluciones sobre formas de pago, plazos y/0 acuerdos extrajudiciales antes de que se declare el concurso.
Preparación de la Memoria de la Solicitud
Este es el documento, o dossier que acompaña la solicitud y que incluirá todos los informes preliminares, tales como el análisis de situación, la lista de acreedores, el estado de deudas y activos, el estudio de viabilidad y otros detalles esenciales para respaldar la solicitud.
Presentación en el Juzgado y seguimiento
Finalmente, nuestros abogados realizaran el procedimiento concursal en Madrid, o en la provincia correspondiente, bajo la supervisión de nuestros adminitradores concursales. El expediente y la solicitud del concurso se presentará ante el tribunal competente a través de nuestro procurador.
Requisitos para la solicitud del concurso voluntario
Situación de insolvencia actual o futura, al menos dos acreedores, contabilidad actualizada, autorización del organo competente de la empresa (administrador único).
¿Cuánto cuesta un Concurso de Acreedores Voluntario?
El precio de un Concurso de Acreedores Voluntario varía en función del objetivo del concurso (Cierre o continuación) y de la complejidad del caso. En el caso de cierre, puede ser con liquidación de activos o sin ella. De igual forma, el volumen y cantidad de bienes así como de acreedores afectará el coste de los honorarios. Es posible también tener que realizar acciones previas al concurso para minimizar riesgos y paralizar ejecuciones o incluso la negociación con acreedores previa al concurso para tratar de evitarlo.
Con esto queremos decir que el trabajo y las gestiones pueden variar y lo correcto es, en todos los casos, solicitar un presupuesto. Cuánto mas tarde se actúe por lo general se hace mas complejo y mas costoso. Por favor, contáctenos sin compromiso para ofrecerle un presupuesto real de su caso.
Nuestro compromiso:
Nuestro compromiso en Concursalex consiste en implicarnos a fondo en cada caso y encontrar el camino jurídico más adecuado para proteger sus intereses, siempre trabajando con la máxima transparencia, rigor técnico y dentro de la legalidad, explicando con claridad las opciones reales, los riesgos y los límites de cada actuación
más información:
Documentación necesaria para solicitar el Concurso de Acreedores Voluntario
Nuestros expertos le guiarán a través de los documentos necesarios en cada etapa para asegurarse de que su caso esté bien respaldado. Por lo general, los documentos habitualmente requeridos son:
Documentos Generales
- Escritura de constitución de la sociedad, incluyendo modificaciones estatutarias si las hubiera.
- Declaración censal de alta e inicio de actividades y declaración de alta en el impuesto de actividades económicas.
- Tarjeta CIF (Número de Identificación Fiscal de la empresa).
Poderes
- Poder Especial: Documento que otorga poder a un abogado y procurador para representar a la empresa ante el juzgado.
Documentación empresarial:
- Memoria de la Historia Económica y Jurídica del Deudor: Informe económico que detalla la situación actual de la empresa, activos, pasivos y certificación registral. También, se incluye el informe jurídico.
- Inventario de Bienes: Enumera activos, su naturaleza, ubicación, valor de adquisición y su situación actual, incluyendo cargas y gravámenes.
- Contratos con Clientes o Terceros: Documentación sobre la resolución de contratos vinculantes, incluyendo comunicaciones entre las partes.
- Plantilla de Trabajadores: Lista de empleados con datos de identificación y detalles sobre despidos objetivos y procedimientos judiciales.
- Relación de Acreedores: Lista alfabética de todos los acreedores con detalles de sus deudas, fechas de vencimiento y garantías.
Documentación contable:
- Presentación de los estados financieros, informes gerenciales y, si es necesario, informes de auditoría de los últimos tres años fiscales.
- Documentación que destaque los cambios significativos en el patrimonio, siempre que ocurrieran después de la presentación de los últimos estados financieros.
- Informe sobre transacciones que se llevaron a cabo después de la presentación de los últimos estados financieros anuales y que superaron las operaciones comerciales regulares del deudor.
- Proporcionar estados financieros intermedios que se generaron después de la fecha de los últimos estados financieros anuales, según sea apropiado.
- En caso de tratarse de un grupo empresarial, incluir un informe de gestión de los tres años fiscales más recientes, un informe de auditoría y una memoria que detalle las transacciones realizadas con las empresas del grupo durante este período de tres años.
Plazos, Precios y Forma de pago
Plazos:
La preparación de la memoria económica y la solicitud del concurso se estima entre 1 y 4 semanas. La duración de esta fase dependerá de la complejidad de la situación y de la colaboración que se obtenga por parte del propio interesado en facilitar la información y el estado de la documentación necesaria.
Precio:
- desde 2000 € en adelante en función del pasivo, n.º de acreedores y tipo de situación.
- I.V.A no incluido.
- Forma de pago flexible. Consúltenos
Las preguntas habituales
1. ¿Cuándo solicitar el concurso de acreedores?
Muchos empresarios creen que el concurso solo debe solicitarse cuando ya no queda dinero en la cuenta o cuando todo está perdido, y no es así. El momento correcto suele llegar antes: cuando la empresa ya no puede atender sus pagos con normalidad, acumula retrasos constantes con proveedores, Hacienda, Seguridad Social o bancos, o depende de soluciones de urgencia para llegar al mes siguiente. También cuando la insolvencia es inminente y sabes que en breve no podrás cumplir.
Además, conviene recordar que la ley impone plazos para actuar. Esperar demasiado puede reducir opciones y generar riesgos para el administrador. Mi consejo suele ser claro: cuanto antes se analice la situación, más margen existe para decidir si conviene reestructurar, acudir a preconcurso, solicitar concurso o preparar un cierre ordenado.
2. ¿Qué pasa con los empleados si solicito el concurso?
Solicitar concurso no significa automáticamente despedir a la plantilla ni cerrar al día siguiente. En muchos casos la empresa continúa funcionando con normalidad mientras se estudia la viabilidad del negocio y se ordena la situación económica. Los contratos laborales siguen vigentes y los trabajadores mantienen sus derechos dentro del procedimiento.
Ahora bien, si la empresa no puede sostener su estructura actual, el concurso también permite plantear medidas laborales legales y ordenadas: ajustes de plantilla, modificaciones organizativas o extinciones cuando sean necesarias. Esto debe hacerse correctamente y dentro del procedimiento. Lo importante es no improvisar, porque una mala gestión laboral en este momento puede agravar mucho el problema.
3. ¿Puedo seguir con la actividad durante el concurso?
Sí, en muchos concursos la actividad continúa. De hecho, cuando existe una empresa viable, mantener el funcionamiento puede ser la mejor vía para conservar valor, atender clientes, mantener puestos de trabajo y buscar una solución con acreedores. El concurso no nace solo para liquidar; también puede servir para salvar negocios que todavía tienen recorrido.
Lo que hay que hacer es analizar si esa continuidad tiene sentido económico real. Si la actividad solo genera más deuda o pérdidas cada mes, quizá lo responsable sea otra estrategia. Esa es una de las decisiones clave que debemos tomar al principio: continuar, reestructurar o cerrar de forma ordenada.
4. ¿Pierdo la empresa automáticamente por entrar en concurso?
No. Entrar en concurso no supone perder la empresa de manera automática. Es un error bastante extendido. Hay sociedades que utilizan el concurso para ganar tiempo, ordenar pagos, negociar deuda y seguir operando. Otras lo usan para vender unidades productivas o reorganizar la actividad.
También hay casos en los que lo más conveniente es liquidar, pero hacerlo bien, con seguridad jurídica y evitando daños mayores. Cada empresa está en un punto distinto. Lo importante no es el nombre del procedimiento, sino elegir la estrategia correcta en el momento adecuado.
5. ¿Puedo dejar de pagar las deudas? ¿ Y los embargos?
Una de las utilidades más importantes del concurso es que permite poner orden frente a la presión de acreedores. Muchas reclamaciones individuales quedan suspendidas o limitadas, y determinados embargos o ejecuciones pueden paralizarse según cada caso. Esto da aire para trabajar una solución global y no ir apagando fuegos cada semana.
Ahora bien, no todas las deudas funcionan igual. No es lo mismo deuda bancaria, proveedores, Hacienda o Seguridad Social. Por eso conviene estudiar el pasivo completo antes de presentar nada. Una buena planificación inicial cambia mucho el resultado final del procedimiento.
6. ¿Cuánto tarda un concurso de acreedores y cuánto cuesta?
No existe una duración única. Hay concursos sencillos que pueden encauzarse en pocos meses y otros más complejos que requieren bastante más tiempo. Influyen factores como el número de acreedores, si hay trabajadores, si existe patrimonio, si la contabilidad está al día o si se plantea continuidad o liquidación.
Respecto al coste, depende del trabajo real que exija el asunto. Mi recomendación siempre es desconfiar de respuestas genéricas sin revisar documentación. Lo serio es estudiar primero la situación de la empresa y, a partir de ahí, dar un presupuesto claro y explicar qué opciones existen. En estos procedimientos, hacerlo bien desde el inicio suele ahorrar mucho dinero después.
Ponemos límite a los riesgos de la insolvencia.

